La iniciativa surgió de un grupo de propietarios
privados que veían necesario contar con una organización que
representara los intereses de los propietarios privados aragoneses y del
bosque.
La superficie forestal, que en un 55% es privada,
cumple un importante papel del que se beneficia el conjunto de la
sociedad, cumpliendo muchas funciones, entre ellas, la ambiental, biológica,
paisajística, económica, etc.
Los propietarios forestales son y han sido los
encargados de velar por el cumplimiento de todas estas funciones del
bosque, aunque únicamente han recibido compensación por la venta de
madera.
Es necesario plantear los problemas ante los foros
pertinentes y/o decisorios y estructurar el sector forestal aragonés,
tratando de conseguir las ayudas necesarias y establecidas para poder
conservar adecuadamente este preciado recurso.