La explotación de los áridos se realiza casi siempre a cielo abierto.
La concepción y el diseño de las explotaciones así como la técnica operativa empleada varían cuando se trata de extraer rocas masivas o materiales sin consolidar, en vía seca o en vía húmeda. Sin embargo hay ciertas analogías que se pueden citar dentro de los métodos de explotación
empleados
Descubierta de las capas no explotables (Cubierta vegetal, estériles y rocas alteradas)
Extracción de los materiales
Extracción de materiales sin consolidar
En vía seca, cuando el yacimiento se encuentra por encima del nivel del agua (capa freática o nivel del curso de agua). Se emplea maquinaria minera y de obras públicas como bulldozers, palas cargadoras, retroexcavadoras, atacando el frente de material bien desde arriba, bien desde el pie del mismo, y avanzando la explotación mediante el método denominado minería de transferencia.
En vía húmeda, cuando el yacimiento se encuentra por debajo del nivel del agua. Se utilizan, desde la orilla, dragalinas con cables y cuchara o retroexcavadoras (si la profundidad es escasa) y, desde el agua, dragas (en profundidades mayores).
Explotación mixta
Extracción de materiales consolidados
mediante la voladura con explosivos, adoptando grandes medidas de seguridad, para la fragmentación controlada del macizo rocoso y la obtención de un material que se transportará por dumpers o cintas a la planta de tratamiento.
Transporte a la planta de tratamiento
(generalmente situada en la propia explotación) mediante:
Transporte continuo que consiste en cintas transportadoras o, más raramente, tuberías (para sólidos en suspensión)
Transporte discontinuo: camiones y dumpers
Tratamiento de los áridos para obtener productos terminados aptos para el consumo. Las etapas básicas son:
La trituración permite disminuir, en sucesivas fases, el tamaño de las partículas, empleando para ello equipos de trituración de características diferentes, como son los de mandíbulas, los de percusión, los giratorios o los molinos de bolas o de barras. En las arenas y gravas de origen aluvial, únicamente se trituran los tamaños superiores y por lo tanto el número de etapas de trituración suele ser inferior.
Intercalados entre las etapas de trituración, aparecen los equipos de clasificación que permiten seleccionar el tamaño de las partículas separándolas entre las que pasan y las que no pasan, lográndose áridos de todos los tamaños posibles, en función de la demanda del mercado.
Las operaciones de desenlodado, lavado o desempolvado del material permiten obtener
áridos limpios para responder a las necesidades de ciertas aplicaciones la industria ya que la presencia de lodos, arcillas o polvos mezclados con el árido o envolviendo a las partículas puede alterar la adherencia con los ligantes (cemento, cal, compuestos bituminosos u otros) e impedir una correcta aplicación.
En las etapas de almacenamiento y
envío, gracias al control del proceso, se dispone ya de productos de calidad que responden a criterios bien precisos como son:
La naturaleza de los áridos que es función del yacimiento
Las características morfológicas del grano caras de fractura, redondez, lajosidad
La granulometría precisa o la fracción granulométrica.
El productor puede componer entonces las mezclas con las proporciones que precise el cliente en función de la aplicación. Los áridos, diferenciados por sus características, se almacenan en silos o en apilamientos a la intemperie o cubiertos (menos frecuente), evitando la segregación y la contaminación.