Las pilas contienen metales que pueden ser tóxicos. Al llegar a los vertederos, con la basura, los metales y el mercurio se incorporan al ciclo del agua, bien por la lluvia, bien por el gas producido al quemar las basuras.
Si abandonamos incontroladamente las pilas usadas, su envoltorio puede degradarse y liberar los productos tóxicos del interior. Esto es un riesgo y una realidad de contaminación ambiental a través del agua, que al final, puede entrar en cantidades importantes en la cadena alimentaria.
Es necesario recoger selectivamente estos residuos para evitar que se mezclen con el resto de las basuras. Es imprescindible la colaboración de todos los ciudadanos, usando los contenedores que para esto existen en organismos y establecimientos colaboradores. Así, las pilas recogidas tendrán una gestión correcta, y en algún caso sus componentes podrán reciclarse.
- No tire las pilas usadas a la basura.
- No tire aparatos usados con pilas y baterías.
- Pida a su establecimiento que recoja las pilas usadas.
- Colabore con el Medio Ambiente recogiendo las pilas usadas.
Por una vida de larga duración, deposite las pilas usadas en los contenedores