Se habla mucho de los jefes exigentes en extremo, aquellos que “queman” a sus empleados y convierten la vida en la oficina en un infierno y el trabajo en un suplicio. Y claro que existen pero ni son tantos como parece, ni la mayoría de las empresas permiten que suceda.
Quizá esta sea una idea poco popular, es mucho más cómodo “ir por la vida de acosadas”, desafortunadamente las personas que sufren acoso laboral generalmente no están dispuestas a hablar de ello e incluso a veces no saben muy bien qué les sucede.
En artículos anteriores se ha hablado del acoso, cómo reconocerlo y prevenirlo. En esta ocasión, el tema son los compañeros y sobre todo, que tipo de compañero somos cada uno de nosotros. Ver articulo completo en el documento adjunto.