¿Recordáis que hace solo unos meses era el tema de moda? ¿Qué pasó? Ya casi nadie habla de ello y mientras la situación que observamos desde ASPM es la siguiente: un importante colectivo de asociadas comenta que no puede asistir a los eventos porque no han salido del trabajo a las 8 de la tarde, que es la hora en la que la mayoría de los actos de la Asociación tiene lugar. Algunas entran a trabajar entre 8:30 y 9 de la mañana y la mayoría tiene jornada continuada. Es muy habitual escuchar quejas sobre las jornadas prolongadas como algo de carácter permanente.
Quizá sea casual pero no cabe duda que es un síntoma. Tenemos una ley al respecto (Ley 39/1999 de 5 de noviembre), en las empresas, al menos en las grandes, se habla mucho de la conciliación e incluso se menciona expresamente en los convenios colectivos, pero ¿se queda todo en un capítulo de buenas intenciones? ¿A qué se debe que algo tan importante se haya quedado en “agua de borrajas”?
Es un hecho preocupante, todos -hombres y mujeres- necesitamos un tiempo para nosotros mismos, para estar con nuestros hijos, incluso hay que pensar que con estas larguísimas jornadas extensivas e intensivas muchas ni siquiera pueden plantearse el tener niños porque ¿cómo atenderlos? ¿Cuándo disfrutarlos?
Es como si la conciliación de la vida laboral con la familiar no tuviera nada que ver con el secretariado.Queremos conocer vuestra opinión, preocupaciones al respecto y cómo os planteáis el problema. Y lo queremos saber porque estamos seguras de que una asociación profesional está obligada a dar prioridad a las cuestiones de carácter profesional aunque también se ocupe de proveer otras actividades y servicios. Ver más