Los representantes de miles de regantes tradicionales a lo largo de la Acequia Mayor de Callosa de Segura expresaron ayer su «indignación» porque no se ha podido regar ni a un 10% de los bancales durante el desembalse de agua que termina ahora. El Juzgado de Aguas de Callosa de Segura, así como los sindicatos de riego de Cox, Granja de Rocamora, Albatera, Catral y la tanda de Orihuela de esta acequia lamentaron ayer la «caótica» e «ineficaz» gestión del desembalse que ha realizado en esta ocasión la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).
La Acequia Mayor de Callosa es la más grande de la Vega Baja tanto en caudal como en extensión y longitud (20 kilómetros). Miles de regantes de sus más de 46.000 tahúllas de cultivo (1.100 metros cuadrados de suelo cada una) no han tenido aportes suficientes, aseguran, para regar productos que garantizan ahora una mínima rentabilidad, como es el caso de la alcachofa y el brócoli, en plena época de plantación, al margen de los cítricos. Con el agua de la depuradara de Callosa, de pozos «privados» y lo poco que llevaba la acequia se ha regado ese 10%.
Los síndicos acusan a la comisaría de Aguas de la entidad de cuenca, dirigida por Manuel Aldeguer, de no tener en cuenta a la hora de administrar el desembalse las especiales características.
El juez de Aguas de Callosa de Segura, Joaquín García Ortuño, indicó que en la misma situación de déficit hídrico «otras veces hemos podido regar». «Lo que hace falta aquí es caudal. Antes nosotros llegábamos a la Confederación. Ellos nos decían el agua que tenían y nosotros adaptamos la tanda a la mitad para concentrar el caudal y que todo el mundo pudiera regar.
La CHS nos pide otra forma de regar pero aquí no se puede hacer de otra forma». (La tanda es el periodo de 24 días durante el que se reparte el caudal. Cada regante tiene un turno de riego cada 24 días, siempre el mismo día de tanda y a la misma hora).
En los mismos términos se expresaron en una reunión el lunes el Síndico Procurador General de la Acequia, Pascual Gómez Seva, el presidente del Sindicato de Riegos de Catral, José García García, el Síndico de la Acequia Mayor en tanda de Orihuela, Francisco Padilla, el presidente del Sindicato de Riegos de Cox, Antonio Gallego, Manuel Latorre del Sindicato de Granja de Rocamora, y Juan de Dios Santos presidente del Sindicato de Riegos de Albatera.
El enfado de estos agricultores es todavía mayor si se tiene en cuenta que en esta ocasión, dicen, el resto de agricultores tradicionales de la Vega Baja sí han podido de alguna forma cubrir sus necesidades de riego a través de pozos de sequía, y aportes directos de infraestructuras como el sifón del trasvase en Orihuela, o «el derramador» del pantano de La Pedrera para Rojales y Guardamar. «Está regando toda la Vega Baja menos nosotros», aclaró García Ortuño.
El Síndico General de Callosa, Pascual Gómez, lamentaba el hecho de que se le hubiera explicado reiteradas veces a la CHS que de la forma en que planteaban el riego a la Acequia Mayor no llegaría el agua. «Sabían que así no podíamos regar y estamos en fecha de regarlo todo», aseguró Gómez. «Aldeguer y (el presidente de la CHS) Zorita están demostrando que no saben cómo funciona esto a pesar de que la guardería fluvial sí se está portando bien con nosotros. El riego continuo para el caudal ecológico está muy bien, pero necesitamos una vez al año que baje algo más de agua. La CHS se tiene que mojarse el culo. Nos dan la solución desde el despacho», subrayó.
Infraestructuras Los regantes lamentan no contar con infraestructuras que como en otras zonas durante épocas de carencia como la actual puedan inyectar a su acequia el agua que les corresponda sin depender de las derivaciones que se producen aguas arriba del río. Además señalan que no han resultado beneficiados por el programa de pozos de sequía de la CHS. «Han sacado dos pozos, de muy mala calidad, con mucha conductividad (presencia elevada de sal en el agua)».