La EIC, constituida en el 2002, pretende fomentar una mejor cultura del agua entre los usuarios y un mayor conocimiento de la realidad del regadío mediterráneo. A su vez, intenta que la adaptación de la Directiva Marco sea menos traumática para la agricultura, y tiene, entre otros, los siguientes objetivos, actuar como representante de los regantes del área del Mediterráneo, colaborar con los regantes asociados y con las Administraciones de los diferentes países para ayudarles a superar los nuevos retos planteados para los regadíos, dar a conocer a la opinión pública los numerosos efectos positivos del regadío de los países del área mediterránea y su multifuncionalidad, presionar en los diferentes países para que se potencie la (I+D+i) y se ponga a disposición de los agricultores y potenciar la mejora y modernización de los antiguos regadíos para utilizar nuevos sistemas de distribución de agua de mayor eficiencia.