“SALAFIYYA”
Diremos desde un principio que los libros escritos por los ‘ulama de Ahl as-Sunna no mencionan nada por el nombre de ‘Salafiyya’ o de un ‘Madhab Salafiyya’.
Estos nombres, forjados a posteriori por los que están en contra de los madhabs, se extendieron entre los otomanos a través de los libros de no madhab, traducidos del árabe al turco por hombres de religión ignorantes.
Según ellos:“Salafiyya” es el nombre del madhab que habían seguido todos los sunnis antes de que se fundaran los madhabs de Ash’ariyya y Maturidiyya. Eran los seguidores de los Sahaba y los Tabi’in.
El Madhab Salafiyya es el madhab de los Sahaba, los Tabi’in y los Taba at-Tabi’in.
Los cuatro grandes Imams pertenecían a este madhab. El primer libro que defendió la Salafiyya fue Fiqh al Akbar, escrito por Imam al A’zam.
Imam al-Ghazzali escribió en su libro Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam, que el madhab Salafiyya tenía siete principios esenciales. Los ‘ilm al-kalam de los mutajirin (los que vinieron después) empezaron con Imam al-Ghazzali. Habiendo estudiado los madhabs de los antiguos ‘ulama de kalam y las ideas de los filósofos islámicos, Imam al-Ghazzali hizo cambios en los métodos de ‘ilm al-kalam. Insertó argumentos filosóficos en los ‘ilm al-kalam con intención de refutarlos.
Ar-Radi y al-Amidi combinaron kalam y filosofía y los hicieron una rama del conocimiento. Y al-Baidawi hizo el kalam y la filosofía inseparables. El ‘ilm al-kalam de los mutajirin previno la extensión del madhab Salafiyya.
Ibn Taimiyya y su discípulo Ibn al-Qayyim al-Jawziyya intentó enriquecer el Madhab Salafiyya que luego se separó en dos partes; los primeros salafi no se adentraron en detalles sobre los atributos de Allah o sobre el Nass de mutashabih.
Los salafi que vinieron después tuvieron interés en detallarlos. Este caso se hace bastante evidente con los salafi más recientes como Ibn Taimiyya y Ibn al-Qayyim.
Tanto los salafi anteriores como los posteriores se llaman Ahl as-Sunna al-jassa. Los hombres de kalam que pertenecían a Ahl as-Sunna interpretaron parte del Nass, pero los salafiyya se opusieron. Al decir que la faz de Allah y Su venir no son como las caras y el venir de la gente, los Salafiyya difieren de los Mushabbiha.”
No es correcto decir que los madhabs de al-Ash’ari y al-Martudi fueron fundados más tarde. Estos dos grandes Imams explicaron el conocimiento de i’tiqad e Imán que había sido comunicado por Salaf as-salihin, lo ordenaron por clases y lo publicaron, haciéndolo comprensible para los jóvenes.
Al-Imam al-Ash’ari estaba en la cadena de discípulos de Imam Shafi. Imam al-Martudi era un gran eslabón de la cadena de discípulos de Imam al-a’zam Abu Hanifa. Al-Ash’ari y al-Martudi no se salieron del madhab común de sus maestros. No fundaron nuevos madhabs.
Estos dos, sus maestros y los cuatro grandes Imams tenían un único madhab de creencia con el bien conocido nombre de Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a. Las creencias de la gente de este grupo son las creencias de los Sahaba, los Tabi’in y los Taba at-Tabi’in.
El libro Fiqh al-Akbar, escrito por Imam al-a’zam Abu Hanifa, defiende el madhab de Ahl as-Sunna. La palabra ‘Salafiyya’ no existe en ese libro ni en el Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam de Imam Al-Ghazzali.
Estos dos libros y Qawl al-fasl, una de las explicaciones del libro Fiqh al-Akbar, enseñan el madhab de Ahl as-Sunna y contestan a los grupos y filósofos que están desviados.
Imam Al-Ghazzali escribió en su libro Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam:
“En este libro informaré de que el madhab de los Salaf es correcto. Explicaré que los que disienten de este madhab llevan consigo la bida”.
El madhab de los Salaf significa el madhab de los Sahaba y los Tabi’in. Los principios esenciales de este madhab son siete.” Como vemos, el Iljam menciona los siete principios esenciales del ‘Salaf’. Pretender que se refiere a los siete principios esenciales de ‘Salafiyya’ es tergiversar el texto y difamar a Imam Al-Ghazzali.
Tal y como afirman todos los libros de Ahl as-Sunna, el libro Durr al-mukhtar, un valioso texto de fiqh, dice: “Salaf es un epíteto para los Sahaba y los Tabi’in.
También se llaman los Salaf as-salihin.
Y los ‘ulama de Ahl as-Sunna que vienen después de Salaf as-Salihin se llaman ‘Jalaf’.
Imam Al-Ghazzali, Imam ar-Radi e Imam al-Baidawi, a quien se estimaba y honraba sobre los demás por los ‘ulama de tafsir, estaban todos en el madhab de Salaf as-Salihin.
Los grupos de bida’ que surgieron en su tiempo mezclaron ‘ilm al kalam con filosofía.
De hecho basaron su Imán en la filosofía.
El libro Al-milal wa’n-nihal ofrece información detallada sobre las creencias de estos grupos desviados. Al tiempo que defendían el madhab de Ahl as-Sunna contra los grupos corruptos y refutaban sus ideas confundidas, estos tres grandes Imams contestaron de forma extensa a su filosofía. Ofrecer estas respuestas no significa mezclar la filosofía con el madhab de Ahl as-Sunna. Por el contrario, ellos purificaron el conocimiento de kalam de los pensamientos filosóficos que se le habían interpolado.
No existe método ni pensamiento filosófico en la obra de al-Baidawi o en el tafsir de Sheij Zada, la más valiosa de sus anotaciones.
Es una calumnia despreciable decir que estos tres Imams se dedicaron a la filosofía. Este estigma se les dio a los ‘ulama de Ahl as-Sunna por primera vez en el libro Al-wasita de Ibn Taimiyya. Y decir que Ibn Taimiyya e Ibn al-Qayyim intentaron enriquecer el madhab Salafiyya, es divulgar un importante punto, sobre el cual los que están en el camino correcto y los que se ha desviado, difieren.
Antes de estas dos personas no hubo un madhab llamado ‘salafiyya’, ni tan solo la palabra.
¿Cómo se les puede atribuir el haberlo enriquecido?
Antes de estos dos, solo había un madhab correcto, el madhab de Salaf as-Salihin, llamado Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a.
Ibn Taimiyya intentó distorsionarlo e inventó numerosas innovaciones.
La fuente de los libros, palabras y pensamientos corruptos de la gente la-madhabi y reformistas de hoy en día, es solo la bida’ de Ibn Taimiyya.
Para engañar a los musulmanes y convencer a la juventud de que su camino desviado era el correcto, estos corruptores diseñaron una horrible estratagema: forjaron el nombre ‘Salafiyya’ partiendo del termino ‘Salaf as-Salihin’, para así justificar la bida’ y la corrupción de Ibn Taimiyya y desviar a los jóvenes hacia él.
Atacaron a los ‘ulama del Islam, sucesores de Salaf as-Salihin, con los estigmas de ‘filosofía’ y ‘bida’’, y les acusaron por disentir de su nombre inventado, ‘Salafiyya’.
Presentaron a Ibn Taimiyya como mujtahid, como el héroe que resucitó la Salafiyya. De hecho, los ‘ulama de Ahl as-Sunna (que Allah esté complacido con ellos), que son los sucesores de Salaf as-Salihin, defienden las enseñanzas de i’tiqad de Ahl as-Sunna, que era el madhab de Salaf as-Salihin, y en los libros que han escrito hasta nuestros días y en los que aún siguen escribiendo, nos informan de que Ibn Taimiyya, ash-Shawkani y otros como ellos han disentido del camino de Salaf as-Salihin y han estado llevando a los musulmanes hacia el desastre.
Aquellos que lean libros como At-tawassuli bi ‘n-Nabi wa bi ‘s-salihin, Ulama al-muslimin wa ‘l-mujalifun, Shifa’ as-siqam y su prefacio Tat’hir al fu’ad min danasi ‘l-i’tiqad, se darán cuenta de que la gente que inventó las creencias corruptas llamadas
‘Nueva Salafiyya’
Están llevando a los musulmanes hacia la perdición e intentando destruir Islam desde dentro.
Hoy en día, algunas bocas emplean frecuentemente el termino ‘Salafiya’.
Cada musulmán debería saber muy bien que no hay nada en Islam con el nombre de ‘Salafiyya’, sino que solo existe el madhab Salaf as-Salihin, que fueron los musulmanes de los dos primeros siglos de Islam y que fueron enaltecidos en un Hadiz.
Los ‘ulama del Islam que vinieron en el tercer y cuarto siglo se llaman Jalaf as-sadiqin. El i’tiqad de esta honorable gente se llama el madhab de Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a. Este es el madhab del Imán, los principios de la creencia.
El Imán de los Sahaba y el de los Tabi’in era el mismo. No había diferencia entre sus creencias.
Hoy en día, la mayoría de los musulmanes del mundo están en el madhab de Ahl as-Sunna. Todos los 72 grupos desviados de bida’ aparecieron después de los dos primeros siglos de Islam.
Los fundadores de algunos de estos grupos vivieron antes, pero fue después de los Tabi’in cuando escribieron sus libros, formaron grupos y desafiaron a Ahl as-Sunna.
Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) trajo las creencias de Ahl as-Sunna.
Los Sahaba al-kiram derivaron estas enseñanzas de Imán a partir de la fuente. Y los Tabi’in Izan a su vez, aprendieron estas enseñanzas de los Sahaba al-kiram. Y de ellos aprendieron sus sucesores, y así nos han llegado las enseñanzas de Ahl as-Sunna por la vía de la transmisión y el tawatur.
Estas enseñanzas no pueden explorarse por la vía de la razón. El intelecto no puede cambiarlas, solo asistir en su comprensión. De hecho, el intelecto es necesario para entenderlas, darse cuenta de que son correctas y apreciar su valor.
Todos los ‘ulama de Hadiz sostenían las creencias de Ahl as-Sunna. Los Imams de las cuatro madhabs pertenecían, de hecho y en sus acciones, a este único madhab.
También al-Martudi y al-Ash’ari, los dos Imams de nuestros madhabs de creencia, pertenecían al madhab de Ahl as-Sunna. Ambos promulgaron este madhab. Siempre lo defendieron contra los corruptores y materialistas, que habían quedado atrapados en las ciénagas de la antigua filosofía griega.
Y aunque fueron contemporáneos, vivieron en lugares diferentes y sus formas de pensar y de tratar con los que les ofendían eran distintas, por lo que los métodos de defensa y las respuestas de estos dos grandes ‘ulama fueron diferentes.
Pero esto no significa que pertenecieran a madhabs diferentes. Cientos de miles de ‘ulama y awliya’ que han estudiado en profundidad y que han llegado tras estos dos Imams, han indagado en sus libros y han declarado en consenso que ambos pertenecieron al madhab de Ahl as-Sunna.
Los ‘ulama de Ahl as-Sunna tomaron el Nass con sus significados externos. Es decir, que dieron a los ayats y Hadices sus significados externos y no explicaron (ta’wil) el Nass ni modificaron estos significados, a menos que hubiera una darura (necesidal) para hacerlo.
Y nunca establecieron cambios a partir de su conocimiento u opiniones personales.
Pero aquellos que pertenecieron a grupos desviados y los la-madhabi (no-madhab) no dudaron en cambiar las enseñanzas de Imán e ‘ibada, tal y como habían aprendido de filósofos griegos y falsos científicos que eran adversarios del Islam.
Cuando el Gobierno Otomano, que era el guardián y sirviente de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, se disolvió, sucumbiendo a los artificios del siglo llevados a cabo por los masones, los misioneros y la nefasta política impuesta por el Imperio Británico, quienes movilizaron todas sus fuerzas materiales, los que estaban en contra de los madhabs aprovecharon su oportunidad.
Con diabólicas mentiras y estrategias, comenzaron a atacar a Ahl as-Sunna y a destruir Islam desde el interior.
Especialmente en países como Arabia Saudi, donde los ‘ulama de Ahl as-Sunna no pueden expresarse hoy con libertad.
El inmensurable oro que dispensaron los wahabis ayudó a extender esta agresión por todo el mundo. Como hemos sabido por informes procedentes de Pakistán, India y los países africanos, hombres de religión sin mucho conocimiento fueron colocados y sobornados con puestos religiosos y apartamentos con el fin de que apoyaran a los agresores.
Su traición al engañar a los jóvenes y alienarlos del madhab de Ahl as-Sunna les procuró ciertas ventajas.
En uno de los libros que escribieron para desviar a los estudiantes de las madrasas, hijos de los musulmanes, se decía:
“He escrito este libro con la intención de eliminar la intolerancia de los madhabs y ayudar a todo el mundo a vivir en paz en sus madhabs.”
Este hombre quiere decir que la solución para eliminar la intolerancia de los madhabs es atacar a Ahl as-Sunna y desprestigiar a los ‘ulama de Ahl as-Sunna. Hunde una daga en el Islam y luego dice estar haciéndolo para que los musulmanes vivan en paz.
En otro lugar del libro se dice
“>Si una persona pensante acierta en su pensamiento, será recompensado diez veces, si no acierta será recompensado una vez.”
Según esto, cualquiera, no importa si es cristiano o politeísta, será recompensado por cada pensamiento que tenga, y será recompensado diez veces por sus pensamientos correctos!
Vean cómo tergiversa el Hadiz ash-sherif de nuestro Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y cómo hace sus trucos! El Hadiz dice así:
“Si un mujtahid acierta al extraer reglas de un ayat o de un Hadiz, recibirá diez zawabs. Si no acierta, recibirá un zawab.”
En el tiempo de Salaf as-Salihin y de los ‘ulama mujtahids, que eran sus sucesores, y hasta el final del cuarto siglo del Islam, cuando un nuevo asunto emergía como resultado de un cambio en la forma y condiciones de vida, los ‘ulama mujtahids trabajaban día y noche para deducir la forma en la que el asunto debía ser tratado, partiendo de las cuatro fuentes llamadas al-adillat ash-Shar’iyya.
Entonces, todos los musulmanes hacían las cosas pertenecientes a ese asunto de acuerdo con las deducciones del Imam de su madhab. Y aquellos que hacían esto recibían diez zawabs o bien uno.
Tras el cuarto siglo, la gente continuó siguiendo las deducciones de estos mujtahids. En el curso de este largo período, ni un solo musulmán se perdía o se veía en un dilema acerca de como actuar. Pero habiendo pasado el tiempo, ningún ‘alim o mufti tenía el conocimiento que le permitiese ni tan solo el séptimo grado de ijtihad, por lo que hoy en día, tenemos que aprender de un musulmán que sepa leer y comprenda los libros de los ‘ulama de los cuatro madhabs, y recurrir a los libros traducidos por él, adaptando nuestra ‘ibada y nuestra vida diaria a ellos.
Allah expuso las reglas para todo en el Corán al Karim. Su elevado Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le dé paz) las explicó todas. Y los ‘ulama de Ahl as-Sunna, habiéndolas aprendido de los Sahaba, las escribieron en sus libros.
Hoy en día estos libros están por todo el mundo. Cada práctica nueva que aparezca, desde hoy hasta el Ultimo Día, puede ser ejemplificada por una de las enseñanzas contenidas en estos libros.
Esta posibilidad es una mu’jiza del Corán al Karim y una karama de los ‘ulama de Islam. Pero es de una importancia esencial aprender preguntando a un musulmán sunni.
Si preguntas a un hombre de religión que no pertenezca a una de las cuatro madhabs, te confundirá dándote una respuesta inconsistente con los libros de fiqh.
Ya hemos explicado cómo la juventud es engañada por los ignorantes la-madhabi (no-madhab) que han estado una temporada en países árabes, han aprendido a hablar árabe, han malgastado su tiempo llevando una vida de distracción, placeres y faltas, y luego, con un papel sellado por los la-madhabi (no-madhab), enemigos de Ahl as-Sunna, han vuelto a Pakistán o a la India.
Los jóvenes que ven sus falsos diplomas y les oyen hablar árabe creen que se trata de ‘ulama del Islam. Sin embargo no pueden entender un libro de fiqh. Y no saben nada de la enseñanza del fiqh que hay en los libros.
De hecho, ni siquiera creen en estas enseñanzas, las llaman intolerantes. En el pasado, los ‘ulama de Islam consultaban en los libros de fiqh las cuestiones sobre las cuales la gente les preguntaba, y de ellos extraían las respuestas.
Pero el hombre de religión la-madhabi (no-madhab), siendo incapaz de entender un libro de fiqh, desviará al que pregunta diciéndole cualquier cosa que pase por su ignorante cabeza y su mente defectuosa, y le causará un daño considerable.
Es a este efecto que nuestro Profeta (que Allah le bendiga y le dé paz) dijo:
“El buen ‘alim es el mejor de la humanidad. El mal ‘alim es el peor de la humanidad.”
Este Hadiz demuestra que los ‘ulama de Ahl as-Sunna son los mejores de la humanidad y que los la-madhabi (no-madhab) son los peores de la humanidad, porque los primeros guían a la gente a seguir a Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) y a llegar al Jardín, mientras los segundos les guían a sus ideas corruptas y al Fuego.
Ustad Ibn Jalifa Aliwi, licenciado por la Universidad Islámica de Jami’ al-Azhar, escribió en su libro Aqidat as-Salafi wa ‘l-jalaf:
“Como ‘Allama Abu Suhra escribió en su libro Tarikh al-madhahibi ‘l-Islamiyya, algunas personas que disentían del madhab Hanbali en el cuarto siglo después de la Héjira, se hacían llamar ‘Salafiyin’. Abu ‘l-Faraj ibn al-Jawzi y otros ‘ulama del madhab Hanbali evitaron que la fitna (separación) se extendiese, proclamando que aquellos salafis no eran seguidores de Salaf as-Salihin, sino que eran portadores de bida’ pertenecientes al grupo de Mujassima.
En el siglo séptimo Ibn Taimiyya organizó esta fitna de nuevo.
Los la-madhabi (no-madhab) han adoptado el nombre de ‘Salafiyya’ y han nombrado a Ibn Taimiyya ‘el gran Imam de los salafis’.
Esto es cierto en el sentido de que la palabra ‘salafi’ no había existido antes de su llegada. Habían existido Salaf as-Salihin cuyo madhab era Ahl as-Sunna.
Las creencias corruptas de Ibn Taimiyya se convirtieron en la fuente para los wahabis y otras gentes la-madhabi (no-madhab).
Ibn Taimiyya había sido educado en el madhab Hanbali, es decir, que había sido sunni. Pero al incrementar su conocimiento y llegar al grado de fatwa, se creyó auto-suficiente y empezó a sentirse superior a los ‘ulama de Ahl as-Sunna. El incremento de su conocimiento le trajo desviación. Entonces dejó de estar en el madhab Hanbali, puesto que estar en una de las cuatro escuelas implica tener las creencias de Ahl as-Sunna.
De una persona que no tiene las creencias de Ahl as-Sunna no puede decirse que pertenezca al madhab Hanbali.
La gente la-madhabi (no-madhab) se aferra a cada oportunidad para desprestigiar a los hombres de Sunna en su propio país. Acuden a todo tipo de estrategias para que sus libros no se lean y las enseñanzas de Ahl as-Sunna no se aprendan.
Por ejemplo, un la-madhabi (no-madhab) dijo mencionando el nombre de un ‘alim auténtico:
“¿Qué tiene que ver un farmacéutico con el conocimiento religioso? Debe trabajar en su propia rama y dejarnos a nosotros nuestros asuntos.”
Qué afirmación tan estúpida!
Cree que un científico no puede tener conocimiento del Din. No es consciente del hecho de que los científicos musulmanes observan la Creación Divina en cada momento, se dan cuenta de los Perfectos Atributos del Creador expuestos en el Libro de la Creación y, viendo la incapacidad de las criaturas comparada con el Poder Infinito de Allah, perciben continuamente que Allah es incomparable y que está lejos de toda imperfección.
Max Plank, célebre físico nuclear alemán, expresó esto muy bien en su trabajo Der Strom. Pero el ignorante antes mencionado, apoyado en el documento que otro ignorante la-madhabi (no-madhab) le entregó, desde la posición que éste le otorgó y quizás encandilado por el oro extranjero, supone que el conocimiento de la religión es de uso exclusivo.
Le pedimos a Allah que eleve su maltrecha persona (‘alim mencionado) y a nosotros mismos! Y que Allah proteja a los jóvenes de las trampas de estos ladrones de religión certificados. Amin.
De hecho, el ‘alim mencionado sirvió a su nación humildemente durante más de 30 años en el campo de la farmacia y la ingeniería química. Y al mismo tiempo, obteniendo una educación islámica y trabajando día y noche durante 7 años, fue honrado con la ‘ijaza entregada por un gran ‘alim del Islam.
Abrumado por el poder del conocimiento científico y religioso, comprendió plenamente su incapacidad. Por este descubrimiento intentó convertirse en un fiel siviente. La más grande de sus preocupaciones fue la de nunca suponer, cayendo en el encanto de títulos y condecoraciones, que él era una autoridad en estos temas.
Su humildad y la grandeza de este temor están patentes en todos sus libros.
No tuvo el coraje de escribir sus propias ideas y opiniones en sus libros.
Intentó siempre ofrecer a sus jóvenes hermanos los valiosos escritos de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, textos admirados por aquellos que los entendían y los traducían del árabe o del persa. Siendo tan grande su temor, no había pensado en escribir libros durante años.
Pero al ver el Hadiz, en la primera página de Sawaiq-ul Muhriqa, que decía
“Cuando la fitna se extienda, aquel que conozca la verdad debe transmitirla a otros, y si no lo hace Que Allah y la gente le maldigan”
Empezó a reflexionar. Por un lado, cuando constataba la superioridad de comprensión y capacidad mental en la sabiduría del Din y el conocimiento científico de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, y su perseverancia en ‘ibada y taqwa (temor de Allah), se sentía humilde: frente al océano de conocimiento que aquellos ‘ulama contenían, consideraba su propio conocimiento como una gota.
Por otro lado, viendo como cada vez menos creyentes podían leer y entender los libros de Ahl as-Sunna, y viendo cómo corruptores e ignorantes se habían mezclado con los hombres del conocimiento auténtico del Din y habían escrito libros corruptos, se sintió apenado: la advertencia contenida en el Hadiz le consternó.
También la compasión que sintió por sus hermanos más jóvenes le movió a servirles, y entonces comenzó a traducir y publicar sus selecciones de los libros de los ‘ulama de Ahl as-Sunna.
Junto a las innumerables cartas de apreciación y felicitaciones que recibía, algunas veces era criticado y desprestigiado por los la-madhabi (no-madhab).
Pero al no tener dudas sobre su sinceridad (ihlas) y veracidad para con su Señor y su conciencia, confiándose en Allah y haciendo tawassul al alma bendita de Su Mensajero (que Allah le bendiga y le dé paz) y a las de sus siervos dedicados, continuó con su tarea. Que Allah nos mantenga en el camino verdadero y agradable para El! Amin.
El gran ‘alim Hanafi Muhammad Bahit al-Muti’i, profesor en la Universidad de Jami’ al-Azhar de Egipto, escribió en su libro Tat’hir al-fu’ad min danisi ‘l-i’tiqad:
“De entre toda la gente, los profetas (la paz sea con ellos) tenían las más elevadas y maduras almas. Eran inmunes a cosas tales como el error, la inconsciencia, la perfidia, la intolerancia, la obstinación, seguir al nafs, el rencor o el odio. Los profetas comunicaban y explicaban las cosas que Allah les transmitía íntimamente. Las enseñanzas de Islam, las órdenes y prohibiciones son todas verdad. Ni una de ellas es errónea o está corrupta.
Después de los profetas, la gente más elevada fueron los Sahaba, puesto que fueron instruidos, madurados y purificados en la suhba (compañía) de los profetas.
Ellos siempre contaron lo que habían oído de los profetas. Todas las cosas que ellos dijeron son verdad y están lejos de los vicios antes mencionados.
No se contradijeron los unos a los otros por intolerancia u obstinación, ni siguieron a su nafs. El hecho de que los Sahaba hayan explicado los ayats y Hadices, y que hayan empleado ijtihad para comunicar el Din de Allah a Sus esclavos, es la gran bendición de Allah para Su Umma y Su Compasión por Su Amado Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le dé paz).
El Corán describe a los Sahaba como duros con los incrédulos y amables los unos con los otros, dice que hacían el salat diligentemente y que lo esperaban todo y el Jardín de Allah subhana wa ta’ala. Todo su ijtihad, sobre el cual la ijma’ se formulaba, es correcto. Todos fueron recompensados ya que la realidad es solo una.
La gente más elevada después de los Sahaba fueron aquellos que les vieron y fueron educados en su suhba. Estos se llaman los Tabi’in. Adquirieron su conocimiento del Din de los Sahaba.
La gente más elevada después de los Tabi’in fueron aquellos que vieron a los Tabi’in y fueron instruidos en su suhba (compañía). Se llaman los Taba at-Tabi’in. De entre la gente de los siglos posteriores a ellos y hasta el Ultimo Día, los mejores son aquellos que se adaptan a ellos, aprenden sus enseñanzas y les siguen.
De entre los hombres con autoridad en el Din después de Salaf as-Salihin, la persona sabia e inteligente, cuyas palabras y acciones estén de acuerdo con las de Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) y con las de los Salaf as-Salihin, que nunca se aparte de su rumbo en sus palabras y acciones, y que no exceda los límites de Islam, no temerá las degradaciones de otros. No sucumbirá a su desviación. No escuchará las palabras de los ignorantes. Empleará su intelecto y no se saldrá de los cuatro madhabs de los Imams mujtahid.
Los musulmanes deben encontrar un ‘alim, preguntarle y aprender aquello que no sepan, y deben seguir su consejo en todo lo que hagan, por que un ‘alim con esta capacidad conocerá y hará conocer las medicinas que Allah ha creado para proteger a Sus esclavos del error y permitirles actuar correctamente.
Conocerá las curas del alma. Curará a los psicópatas y a los retrasados.
Este ‘alim se ceñirá a Islam en cada palabra, cada acción y cada creencia. Su comprensión siempre estará en lo correcto. Responderá siempre con certeza. Sus acciones serán agradables para Allah. Allahu ta’ala dará guía a aquellos que busquen los caminos de Su Amor.
Allah protegerá contra conflicto y la opresión a los que tienen Imán y cumplen con los requisitos del Imán.
Les hará alcanzar la Luz (Nur), la felicidad y la salvación. Encontrarán facilidad en todo lo que hagan. En el Día del Juicio estarán con los profetas, los siddiq, los shahid y los musulmanes salihun.
No importa en qué siglo, si un hombre de posición religiosa no sigue los principios del Profeta y sus Sahaba, si sus palabras, hechos y creencias no están de acuerdo con sus enseñanzas, si sigue sus propios pensamientos y excede los límites de Islam, si sobrepasa los cuatro madhabs en aquellas ciencias que no puede comprender, será juzgado como un hombre corrupto con una posición religiosa.
Allah ha sellado su corazón.
Sus ojos no pueden ver el camino correcto.
Sus oídos no pueden oír la palabra correcta.
Habrá un castigo terrible para él en el próximo mundo.
No es agradable para Allah.
La gente de su clase son enemigos de los profetas.
Creen estar en el camino correcto.
Se complacen con su comportamiento.
Sin embargo siguen a Shaytan.
Pocos de ellos se conciencian y retoman el camino recto. Todo lo que dicen parece amable, útil y maravilloso, pero todo lo que piensan y les es agradable es malo.
Engañan a los tontos y les conducen a la corrupción.
Sus palabras son limpias y brillantes como la nieve, pero al exponerlas al sol de la verdad se derriten.
Estos malos hombres con posiciones religiosas, cuyos corazones han sido ennegrecidos y sellados por Allah, se llaman ahl al-bida’ o gente la-madhabi (no-madhab) con posiciones religiosas.
Son la gente cuyas creencias y acciones no son compatibles con el Corán, ni con los Hadices, ni con la ijma’ al-Umma. Habiéndose desviado del camino recto, desvían a otros musulmanes también.
Aquellos que les sigan irán al Fuego. Había muchos de estos corruptores en el tiempo de Salaf as-Salihin y también entre los hombres de autoridad en el Din que vinieron después de ellos. Su existencia entre los musulmanes es como una cangrena o un cáncer en alguna parte del cuerpo.
A menos que la enfermedad se erradique, las partes sanas no podrán escapar del mal. Son como gente con un virus contagioso. Los que entran en contacto con ellos sufren las consecuencias. Debemos mantenernos alejados de ellos para que no nos perjudiquen.
De entre los hombre de religión corruptos, Ibn Taimiyya ha sido el más dañino de todos.
En sus libros, y en particular en Al-wasita, Ibn Taimiyya está en desacuerdo con la ijma’ al-muslimin, contradice las claras declaraciones del Corán y los Hadices y no sigue el camino de Salaf as-Salihin. Siguiendo su mente defectuosa y pensamientos corruptos, se desvió hacia la incredulidad. Tenía mucho conocimiento.
Allah hizo de su conocimiento la causa de su perdición. Siguió los deseos de su nafs. Trató de extender sus ideas erróneas en nombre de la verdad.
El gran ‘alim Ibn Hajar al-Makki (que Allah esté complacido con él) escribió en su libro Fatawa al-Hadiziyya:
“Allahu ta’ala hizo que Ibn Taimiyya sufriera un lapsus hacia la incredulidad y la corrupción. Le hizo ciego y sordo. Muchos ‘ulama informaron de que sus actos eran corruptos y sus palabras falsas, y lo probaron con documentos.
Aquellos que lean los libros de los grandes ‘ulama del Islam Abu Hasan as-Subki, su hijo Taj ad-Din as-Subki y el Imam al-’Is ibn Jama’a, y aquellos que estudien las declaraciones dichas y escritas en respuesta a él por los ‘ulama Shafi’i, Maliki y Hanafi que vivieron en su tiempo, comprobarán que estamos en lo correcto.
Ibn Taimiyya difamó e insultó a los ‘ulama de tasawwuf. Y lo que es más grave, no vaciló en atacar a Hadrat Umar y Hadrat ‘Ali, pilares fundamentales de Islam.
Sus palabras sobrepasaron la medida y las normas del decoro, y lanzó flechas sin sentido. Estigmatizó a los ‘ulama del camino recto como portadores de bida’, incrédulos e ignorantes.
Dijo “Ideas corruptas de filósofos griegos que han sido introducidas en los libros de los grandes hombres de tasawwuf”, y trató de probarlo con su pensamiento erróneo y desviado.
Los jóvenes que no conocen la verdad podrían ser engañados por sus palabras falsas y ardientes. Dijo por ejemplo:
“Los hombres de Tasawwuf dicen ver el Lawh al-mahfuz. Algunos filósofos como Ibn Sina (Avicena) lo llaman an-nafs al falakiyya. Dicen que cuando el alma del hombre llega a la perfección, se une con an-nafs al falakiyya o al-’aql al-fa’al mientras se está despierto o dormido, y que cuando el alma de una persona se une con estas dos cosas, que son las que causan todo lo que ocurre en el mundo, se convierte en conocedor de las cosas existentes en ellas.
Esto no fue expresado por los filósofos griegos, lo dijo Ibn Sina y gente como él que vino luego. También Imam Abu Hami al-Ghazzali, Muhyddin ibn al-’Arabi de Murciay el filósofo andaluz Qutb ad-Din Muhammad ibn Sa’bin hicieron declaraciones de este tipo. Estas son palabras de filósofos.
Estas cosas no existen en Islam.
Con estas palabras se desviaron del camino recto. Se convirtieron en mulhids como los mulhids llamados shi’a (chiítas), isma’iliyya, qaramitis y batinis.
Dejaron el camino recto seguido por los ‘ulama de Ahl as-Sunna y de los Hadices y de los hombres de tasawwuf sunni como Fudail ibn ‘Iyad. Mientras se sumergían en la filosofía por un lado, luchaban contra grupos como los Mu’tazila y los Kuramiyya por el otro.
Hay tres grupos de hombres de tasawwuf: los primeros se adhieren al Hadiz y la Sunna.
El segundo grupo son herejes como los Kuramiyya.
El tercer grupo son los seguidores de los libros de Ijwan as-safa y las palabras de Abu ‘l-Hayyan.
Ibn al-’Arabi e Ibn Sa’bin adoptaron las declaraciones de filósofos y las hicieron declaraciones de hombres de tasawwuf. El libro de Ibn Sina (Avicena) Aji al-isharat ‘ala maqami ‘l-arifin contiene muchas de estas declaraciones.
También Imam al-Ghazzali dijo cosas parecidas en algunos de sus libros como Al-kitab al-madnun y Mishkat al-anwar. De hecho, su amigo Abu Bakr Ibn al-’Arabi trató de salvarlo diciendo que se había entregado a la filosofía, pero no lo consiguió.
Por otro lado Imam al-Ghazzali dijo que los filósofos eran incrédulos. Hacia el final de su vida leyó [el Sahih de] al-Bujari. Algunos dicen que esto le hizo olvidar las ideas que había escrito. Otros dijeron que esas declaraciones le fueron atribuidas para difamarle.
Hay varios informes sobre Imam al-Ghazzali en este sentido. Muhammad Mazari, un ‘alim Maliki educado en Sicilia, Turtushi, un ‘alim andaluz, Ibn al-Jawzi, Ibn ‘Uqail y otros, dijeron muchas cosas.”
Las afirmaciones de Ibn Taimiyya muestran claramente sus malos pensamientos hacia los ‘ulama de Ahl as-Sunna.
Hizo este tipo de afirmaciones incluso acerca de los más grandes Sahaba.
Estigmatizó a la mayoría de los ‘ulama de Ahl as-Sunna como herejes. Y mientras el denigraba al gran wali y qutb al-’arifin Hadrat Abu ‘l-Hasan ash-Shadhili por sus libros Hizb al-kebir y Hizb al-bakhr y hacía difamaciones escuálidas sobre los grandes hombres de tasawwuf como Muhyddin Ibn al-’Arabi, ‘Umar ibn al-Farid, Ibn Sab’in y Hallaj Husain ibn Mansur, los ‘ulama de su tiempo declararon unánimemente que estaba desviado y corrupto.
De hecho hubo ‘ulamas que emitieron fatwa declarándole incrédulo.
Una carta escrita a Ibn Taimiyya en el 705/1305 dice: “‘Oh hermano musulmán, que se considera a si mismo un gran ‘alim y el Imam de este tiempo! ‘Yo te amaba por Allah!
Desaprobaba a los ‘ulama que estaban en tu contra. Pero oír tus palabras desprovistas de amor me ha confundido.
¿Duda el sabio que el día se acaba cuando el sol se pone?
Dijiste estar en el camino recto y estar haciendo al-amru bi ‘l-ma’ruf wa ‘n-nahyi ‘ani ‘l-munkar. Allahu ta’ala conoce tus propósitos e intenciones. Pero la ihlas (sinceridad) de una persona se deduce de sus actos.
Tus actos han descubierto tus palabras. Engañado por los que siguen a su nafs, no solo has difamado a los que viven en tu tiempo sino que has estigmatizado como incrédulos a algunos de los que ya han muerto.
No satisfecho con atacar a los sucesores de Salaf as-Salihin, has difamado a los Sahaba al-kiram, especialmente a los más grandes.
¿Es que no te imaginas la situación en la que te encontrarás cuando esas grandes gentes pidan sus derechos el Día del Levantamiento?
En el mimbar de Jami’ al-jabal en la ciudad de Salihiyya dijiste que Hadrat ‘Umar (que Allah esté complacido con él) había tenido algunas declaraciones erróneas y algunos desastres.
¿Cuáles eran esos desastres? De cuáles de esos desastres te informaron los Salaf as-salihin?
Dijiste que Hadrat ‘Ali tuvo más de trescientos errores.
Si esto hubiera sido cierto de Hadrat ‘Ali
¿Te quedaría a ti alguna palabra veraz?
Ahora comienzo a actuar contra tí. Intentaré proteger a los musulmanes contra tu maldad, porque has sobrepasado la medida. Tu tormento ha llegado a todos los vivos y muertos. Los creyentes deben rehuir tu mal.”
Taj ad-Din as-Subki hizo una lista de los asuntos en los cuales Ibn Taimiyya estaba en desacuerdo con Salaf as-Salihin:
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Dijo que el ‘Talaq (divorcio islámico) no tiene validez; [en caso de que ocurra,] es necesario pagar kaffara (igual a la que se paga) por un juramento.
Ninguno de los ‘ulama de Islam habían dicho que había que pagar kaffara.
2. Dijo que el ‘Talaq dado a una mujer haid (menstruante) no es válido.
3. Dijo “no es necesario hacer qadha (recuperación) por un salat omitido deliberadamente.”
4. Dijo “Es permisible (mubah) que una mujer haid (menstruante) haga el tawaf de la Ka’aba. [Si lo hace] no deberá pagar kaffara.”
5. Dijo “Un talaq dado en nombre de tres talaqs sigue siendo un talaq.” Sin embargo, antes de decir esto, había repetido durante años que la ijma’ al-muslimin no era así.
6. Dijo “Los impuestos no compatibles con Islam son halal para aquellos que los exigen.”
7. “Cuando se recogen impuestos de los comerciantes, estos pagos son como zakat, aunque no se pretendiera que lo fueran”, dijo.
8. Dijo “El agua no se convierte en najs (impura) cuando un ratón o algo similar muere en ella.”
9. Dijo “Es permisible para una persona junub (en estado de impureza mayor) hacer salats voluntarios sin hacer ghusul por la noche.”
10. Dijo “Las condiciones estipuladas por el waqif (persona que dedica propiedad a un waqf o fundación benéfica) no se toman en consideración.”
11. Dijo “Una persona en desacuerdo con ijma’ al-Umma no se convierte en un incrédulo o un infractor.”
12. Dijo “Allah es mahall-i hawadiz y está hecho de partículas que se unen entre ellas.”
13. Dijo “El Corán fue creado en el Dhat (esencia, persona) de Allah.”
14. Dijo “El ‘alam, es decir las criaturas, son eternas con sus clases.”
15. Dijo “Allah debe crear cosas buenas.”
16. Dijo “Allah tiene cuerpo y dirección. Cambia Su lugar.”
17. Dijo “El Fuego no es eterno, se apagará al final.”
18. Negó el hecho de que los profetas son inocentes.
19. Dijo “Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) no es diferente de otra gente. No esta permitido rezar a través de su intercesión.”
20. Dijo “Es una transgresión ir a Medina con la intención de visitar a Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz).”
21. También dijo “Es haram ir allí para pedir shafa’a (intercesión).”
22. Dijo “Los libros Tawrat y al-Injil (la Torá y el libro de Jesús) no diferían en su vocabulario sino en su significado.”
Algunos ‘ulama dijeron que la mayoría de las declaraciones citadas no pertenecían a Ibn Taimiyya, pero ninguno ha negado que dijera que Allah tenía direcciones y que estaba hecho de partículas que se unían entre ellas. Sin embargo se declaró en consenso que Ibn Taimiyya era rico en ‘ilm, jalala y diyana. Una persona que tiene fiqh, conocimiento, justicia y razón debe primero observar la cuestión y luego decidir sobre ella con prudencia. Especialmente, juzgando la incredulidad de un musulmán, su transgresión o que deba ser ejecutado, requiere observaciones minuciosas y extrema circunspección.
Recientemente se ha puesto de moda imitar a Ibn Taimiyya.
Defienden sus escritos desviados y reproducen sus libros, particularmente su Al-wasita. De principio a fin, este libro está lleno de sus ideas disconformes con el Corán, los Hadices y la ijma’ al-muslimin.
Levanta fitnas y facciones entre sus lectores y causa hostilidad entre hermanos.
Los wahabis en India y aquellos hombres de religión ignorantes que cayeron en sus trampas en otros países musulmanes, han hecho de Ibn Taimiyya un estandarte para sí mismos y le han dado nombres como ‘Gran Mujtahid’ y ‘Sheij al-Islam’. Acogen sus pensamientos transgresores y escritos corruptos en el nombre de la creencia y el Imán.
Para detener esta terrible corriente que trae divisiones entre los musulmanes y destruye Islam desde dentro, debemos leer los libros de los ‘ulama de Ahl as-Sunna que refutan a estos transgresores con documentos.
De entre esta literatura, el libro en árabe Shifa as-siqam fi ziyarati jayri ‘l-anam, escrito por el gran Imam y profundamente sabio Taqi ad-Din as-Subki (que Allah esté complacido con él), destroza las ideas corruptas de Ibn Taimiyya, elimina su facción y expone su obstinación. Previene la extensión de sus malas intenciones y creencias erróneas.