Sobre los Protocolos de Sion
Respetuosamente me parece que dar crédito a estas alturas a una famosa falsificación literaria como los Protócolos no es sólo una consciente o inconsciente ignorancia, sino situarse en una tesitura antisemítica y xenófoba que ha atraído enormes sufrimientos, persecuciones y guerras a la humanidad, y cuya credulidad a inflamado la enferma mente de personajes como Hitler, Goebbels Franco,etc.
La tradición antisemítica de mediados del XIX tomó lo argumentos cristianos que encontramos ya en los siglos II al IV durante el imperio romano donde la Iglesia comenzó a dar forma conceptual a Satán, los demonios, etc.. asociándolos a los judíos y a todos aquellos que resistían al ímpetu de la espada del fanatismo y que eran calificados de herejes.
Mencionar de paso que "herejía" en su verdadero significado antiguo significaba "opinión" o "interpretación" de una Creencia Institucional o Religión Oficial, y que no implicaba un desacuerdo o enfrentamiento con la postura oficial; esta situación se mantuvo dentro del Judaísmo siempre (Fariseos, Saduceos, Esenios), y también dentro del Cristianismo desde su fundación (Santiago el Mayor, Pedro, Pablo...), y luego con el apoyo de los Padres de la Iglesia, hasta que Roma exterminó al resto de Iglesias e impuso con el poder político unos Dogmas en el famoso Concilio de Nicea, pasando Roma a convertirse en poder temporal además de espiritual.
Esta tradición de asociar a lo satánico, el mal, a todo aquello que no se aceptaba en el esquema ideológico de una Iglesia ya muy alejada del ímpetu renovador espiritual de los primeros tiempos, produjo una dolorosa consecuencia, la de identificar como enemigos a todos aquellos que piensan diferente o que tienen una idea espiritual o de organización social distinta, y la de creerse en posesión de las conciencias y el pensamiento de las gentes.
A pesar del ímpetu renovador y de la pureza de intenciones de algunas Ordenes monásticas para fundamentar una profunda vivencia cristiana, estas lamentables tradiciones se perpetuaron entre las jerarquías eclesiásticas y el clero más ignorante a lo largo de los siglos, y fueron regando de sangre y sufrimiento el planeta, hasta que la aparición de un nuevo blanco como la masonería moderna y los temores al cambio social de la Revolución francesa, dio nuevos bríos a esta tradición.
Demagogos como Barruel o Simonini inventaron toda clase de absurdas fantasías reviviendo la vieja tradición satánica judaica asociándola con la masonería, lo cual contrasta con la actitud mucho más templada del papado, ya que hasta 1700 la Orden masónica había estado protegida personalmente por el propio papa y los reyes cristianos; hecho documentado extensamente.
De los avatares de la revolución en Francia surgió una abundante literatura demagógica de folletín impulsada por los sectores reaccionarios que rápidamente se extendió a Alemania.
El origen folletinesco se basó en una broma o diálogo irónico cuyo protagonista es un judío, aparecido en la novela "Coningsby" de Disraeli publicada en 1844, que mal interpretada como literal y fehaciente (ya que acusaron a Disraeli de sionista) por los numerosos antisemitas se agregó a las ideologías de extrema derecha en su lucha contra el liberalismo, las democracias, el secularismo.
En 1848, bajo el impacto de los levantamientos liberales, Eckert y la revista católica "Historisch politique blatter" de Munich dan difusión a las fantasías de Barruel asociando Revolución-Satanismo-Sionismo-Masonería, inventando testimonios de supuestos masones arrepentidos (hecho que encontraremos en todas las épocas hasta el día de hoy), y formulando otro famoso argumento que ha llegado hasta hoy: que los masones no conocen el verdadero secreto de su Orden.
Pocos años después se publicaba otro folletín con una estructura ya similar a los Protocolos (del cual sería su modelo) y escrito por Hermann Goedsche, anteriormente funcionario postal prusiano.
Implicado en numerosos escándalos de falsificación de documentos los fabricó para incriminar a dirigentes demócratas en supuestas conspiraciones y asesinatos contra la constitución y el rey.
Demostrado su fraude dejó el servicio postal e ingresó en el periódico "Neue Preussische Zeitung", favorito de los terratenientes conservadores, y se dedicó a escribir novelas bajo el seudónimo de John Retcliffe en el más puro estilo sensacionalista romántico.
Una de estas novelas "Biarritz" se va a convertir en inspiración fundamental de la literatura y folletines antisemitas posteriores: en ella se fabula acerca de rituales, conspiraciones sionistas, y se menciona dos personajes literarios (un erudito alemán y un judío arrepentido) que más adelante se tomaron directamente COMO PERSONAJES REALES .(Pero que nunca existieron)
Con la extensión del liberalismo y los derechos civiles por Europa y su extensión a Rusia, los antisemitas rusos cogieron este relato de Goedsche que ya estaba olvidado, y lo presentaron en 1872 como un documento auténtico.
Ante el revuelo entre las masas apareció rápidamente en 1876 otro folleto titulado "Cementerio judío de la Praga checa" apareciendo otros similares en Praga y Odessa.
Unos años después en 1881 aparece el relato "Le Contemporain" en el que ya se prescindía de cualquier marco literario y se afirmaba la autenticidad de las afirmaciones sobre los planes judíos basándose en los estudios y pruebas de un tal Sir John Readclif, que no es otro que el seudónimo literario del escritor sensacionalista Goedsche.
Basándose en los supuestos estudios de este caballero aprecieron numerosísimos folletos en los que las revelaciones iban readaptándose temporalmente para poder simular la existencia real de este personaje; en 1896 con "Les juifs et nos contemporains" las revelaciones se situaban ya en 1880.
Los homenajes de los antisemitas a este personaje literario culminaron !en 1933! (años que nos recuerdan el ascenso fascista y nazi) cuando se decidió inventar que John Readclif había sido asesinado por la conspiración judía.
Este discurso fue progresivamente identificándose como el "Discurso del Rabino", donde Readclif va siendo poco a poco identificado como un rabino mayor convertido en antisemita, y donde su ridículo origen no impidió que tuviera un gran éxito.
En 1887, TEodor Fritsch lo publica en su catecismo antisemita " La Russie juive", y es publicado en periódicos de diversos países, provocando y justificando en Rusia numerosos pogroms o matanzas de judíos.
En este momento esta línea de influencia en los Protocolos se mezcla con otras líneas que confluyen en un folleto del antisemita profesional Krushevan para justificar el pogrom de Kishinev en 1903, apareciendo tanto los Protocolos en su forma definitiva como el "Discurso del Rabino" en su periódico "Znamya" (La Bandera).
EL antisemitismo alemán celebró en la Deutsch-sziale Blatter aquella potente arma (porque eso es lo que era el folleto) contra los judíos y de paso los masones, y adaptó en algunos folletos el nombre del personaje (Readcliff) a Reichhorn para darle mayor credibilidad entre el pueblo alemán, dando además como !prueba verídica! la similitud linguistica entre las fuentes y la similitud entre los Protocolos y el Discurso.
En este contexto histórico y los propios intereses demagógicos hemos de situar la obra de Leo Táxil y sus supuestos desvelos de los
"MISTERIOS DE LA FRANCMASONERIA"
y la obra de un moderno demagogo fanático, monseñor Meurin, que apoya las supuestas tesis de sionismo y masonería oculta, planes de dominación, culto a satanás, y demás insensateces, que si bien no eran nuevas aparecen en su discurso definitivo y tal como siguen apareciendo hoy en día.
En Alemania los Protocolos y el Discurso se convirtieron en un BEST SELLER y se reimprimió sin tregua y se distribuyó fervientemente durante el período nazi, con patrocinio estatal.
Y, hoy en día lo siguen (estas creencias), los ineptos oportunistas de derechas, ignorantes de la cultura real.
Del antisemitismo francés, fuertemente antimasónico, aparecen autores como Drumont, Chabauty, que tanto influyeron al redactor de los Protocolos, y que eran financiados por los mismos sectores a los que servían.
Hay que mencionar también la difusión que obras como "el libro de Kahal", "Cofradías judías, locales, y universales" donde se inventaban tesis sobre estructuras de poder supranacionales dirigidas desde ocultas cofradías, y rituales mixtagógicos judíos.
Curioso es el chantaje económico que Lutonstansky, autor de obras como "los judíos de Constantinopla", " El Talmud y los judíos", hizo a la comunidad judía rusa amenazando con publicar sus escritos, y la popularidad que adquirió el mito judeomasónico en una Rusia en la que
NO HABIA APENAS MASONES,
Y basando sus afirmaciones en el DISCURSO DEL RABINO, antes mencionado.
A esta colección de "monstruos" se suma otro no menor, Osman-Bey, quien arruinado decidió hacer carrera de periodista antisemita, agregando el otro componente magistral de la Conspiración mundial, el marxismo.
Osman desvaría acerca de aventuras de espionaje, revelaciones pagadas de delatores, arrepentidos, supuestos documentos, y toda una serie de elementos que parecen sacados de un Grishman delirante.
En el caso de Osman-Bey, a la falta de escrúpulos, la ignorancia y el fanatismo, se sumaba una psicosis paranoica enfermiza que le desequilibró intentando que se le nombrara salvador de Rusia, su ministro y
SU DICTADOR NATURAL.
Todas estas influencias cristalizaron en la publicación en Rusia de ediciones de los Protocolos entre 1903 y 1907. Krushevan guardó silencio sobre el origen de la compilación de los Protocolos, ya que también se hallaba comprometido con la organización de extrema derecha que estaba creando con su amigo Butmi, Las Centurias Negras, únicamente dedicadas al asesinato de liberales y judíos.
Pero en esta "escena" falta el elemento místico y apocalíptico; y éste fue aportado por Sergey Nilus autor de "EL anticristo como una posibilidad política inminente", que elaboró su propio versión de los Protocolos, y que se impuso a la de Butmi por las implicaciones que trajo la Revolución Rusa de 1917 en las conciencias de los sectores derechistas.
Ambas versiones en su afán por justificar el engaño incurrieron en tal cantidad de contradicciones e invenciones acerca de detalles, idioma, confidentes, cada vez más grotescas, que en su impresión en Alemania y Francia no hicieron sino aumentar; su origen se adscribió con logias judeomasónicas de Basilea, en la Alianza Sionista, una casa particular judía en el más puro estilo medieval, o el robo de la esposa de un masón de ciertos documentos. A todo esto en América también se elaboraban orígenes que intentaban sintetizar las restantes versiones entre sectores horrorizados con el marxismo.
En 1921 se admite finalmente que los Protocolos son una falsificación pero la propaganda lo ignora y tapa adecuadamente, aunque lo cierto es que los argumentos de los Protocolos son tan risibles y teatrales que parece difícil el pensar que sea necesario el probar que son puras invenciones.
En el 16, 17, 18 de Agosto de 1921 el New York Times escribe extensos editoriales consagrados a explicar el tremendo error y falsificación literaria, y pone de relieve ciertos datos que revelan otra de las fuentes de los Protocolos, un antiguo folletín de Maurice Joli
"Diálogo en el Infierno entre Maquiavelo y Montesquieu"
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2ª parte de los Protocolos de Sión
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Donde se contraponen las ideas del liberalismo y el despotismo, las masas y las élites, y donde la forma de discurso constituirá otro de los ejes sobre los que se articularon los Protocolos: forma discursiva, 24 capítulos, 2 quintas partes de los Protocolos son transcripciones casi literales, en 9 capítulos los préstamos son más de la mitad del texto, y el orden de los pasajes con algunas excepciones fruto de las otras influencias es casi idéntico.
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La falsificación de los Protocolos sustituyó el discurso de Maquiavelo por el del extenso del Sabio de Sión sumado al bagaje de los otros folletos antisemitas, y el de Montesquieu se inserta también dentro del judío como si el liberalismo fuera la ideología empleada para el dominio mundial.
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El falsificador suprimió a Montesquieu como opción contraria y el resto de su contenido.
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Las evidentes contradicciones y exceso de ideología de extrema derecha fue lo que llevó a que Nilus introdujera elementos místicos y apocalípticos y hacer que la ideología adquiriera una base metafísica.
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Los documentos y fuentes deben examinarse con veracidad. El problema de esto es que probablemente encontremos que los hechos no se corresponden con creencias, miedos, o ideologías arraigadas que hemos dado por válidas durante mucho tiempo.
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No tengamos miedo de reconocer que otros opinen diferente, y reconozcamos que muchas ideologías y caminos espirituales son válidos aunque no nos gusten, y por ello no hemos de manipular, inventar, demonizar, lo que no está en consonancia con nuestras ideas.
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El espíritu humano puede unir por encima de ideologías, religiones, si no se empeñan en ver lo que les separa del resto.
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Ha sido comprobado miles de veces que los Protocolos de Sion son falsos, el proposito de usarlos por los anti-semitistas en Rusia fue para denigrar la Revolucion de Octubre.
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Los elementos mas progresistas tantos intelectuales como obreros de la Revolucion Rusa eran Hebreos y fueron los que mas contribuyeron al establecimiento de los gobiernos de los Soviets que fue un gobierno de diputados obreros, campesinos e intelectuales progresistas, las reivindicaciones obtenidas por las minorías nacionales Hebreas en ese tiempo han sido las mejores porque le fue otorgada autonomia regional y respeto a su lengua y hasta su religion, y ha sido el ultimo gobierno donde varias lenguas etnicas estaban representadas y unas de ellas era el idioma de los hebreos y gran parte de ellos eran los obreros de avanzadas.
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No toda la historia del pueblo Hebreo esta ligada a la religion, tambien existe una historia politica, sociologica y economica y no todos los hechos estan ligados al comercio y Rusia fue una de esas particularidades porque todos los que participaron en el gobierno de los Soviets y eran revolucionarios eran de las masas desposeidas, los que fueron explotadores fueron rechazados por los propios Hebreos.